No vendemos software. Ganamos cuando tu negocio gana más — por eso nuestro precio crece contigo, no a costa tuya. Si te ayudamos a reducir gastos que no deberían existir, ganamos los dos y crecemos juntos.
Agendar llamada→Un restaurante, una tienda o un negocio local genera trabajo, vida de calle y comunidad de verdad. Y aun así, buena parte de lo que factura se lo queda alguien que solo se ha puesto en medio — entre el negocio y su propio cliente.
Las apps de delivery son el ejemplo más claro y más doloroso: un 25-35% de comisión por cada pedido, mes tras mes, sin que el negocio pueda hacer nada al respecto.
Pero no es el único sitio donde esto pasa. Pasa con procesadores de pago caros, con plataformas de marketing que cobran de más, con herramientas pensadas para negocios grandes y vendidas igual a una pyme de tres personas.
Empezamos por el delivery porque es el gasto más injusto y más fácil de arreglar ya. Pero nuestra misión no es un producto — es que las pymes dejen de pagar de más por cosas que deberían costarles poco.
Sin cuota fija: solo una comisión desde el 10% por pedido. Si tu negocio no vende, no ganamos nada. Si tu negocio crece, ganamos más — pero tú siempre te quedas con muchísimo más margen del que te dejaban las apps de delivery. No tenemos ningún incentivo en que te quedes pequeño; todo lo contrario.
Por eso no hay permanencia: si dopamine deja de ayudarte a crecer, te vas. El trato solo funciona si de verdad crecemos juntos.
Todo el cálculo de tu comisión, en tu panel, siempre visible. Nunca una sorpresa a fin de mes.
Te quedas porque quieres, no porque firmaste algo. Si no funciona, cancelas y ya está.
Hablas con quien te ha montado la web. Sin bots, sin tickets perdidos, sin call center.
Cuanto más vendes, mejor nos va a los dos. Por eso peleamos por tu crecimiento, no solo por tu cuota.