Así es el proceso completo, paso a paso, desde que nos escribes hasta que tu primer pedido entra directo a tu cuenta. Sin jerga técnica, sin sorpresas a mitad de camino.
Agendar llamada→Nos cuentas cuánto facturas en apps de delivery y te decimos, con números reales, cuánto podrías estar recuperando. Sin compromiso.
Nos pasas tu carta, fotos, logo y colores. Nosotros montamos tu web de pedidos con tu dominio — tú no tienes que tocar nada técnico.
Vinculamos tu cuenta bancaria vía Stripe Connect. Tarjeta, Bizum y efectivo listos para funcionar desde el primer pedido.
Impresión automática de tickets, horarios de apertura y zonas de reparto con su pedido mínimo — todo configurado antes de abrir al público.
Hacemos varios pedidos de prueba contigo para comprobar que todo llega bien a cocina y que el cobro funciona sin fallos.
Tu web queda publicada. Desde el primer pedido, el dinero entra directo a tu cuenta — sin intermediarios, muy lejos del 25-35% que te cobraban las apps.
Si son compatibles, seguimos usándolos. No hace falta comprar hardware nuevo salvo que el tuyo ya esté obsoleto.
Nosotros montamos el canal de venta online. No tocamos tu operativa en cocina ni tus proveedores.
El panel es tan simple que no hace falta formación técnica — 15 minutos con tu equipo y ya saben usarlo.
Normalmente tienes una demo personalizada en menos de 48 horas y tu web lista para vender en una semana, una vez confirmamos carta, marca y forma de cobro.
No necesariamente. Nos adaptamos a lo que ya tienes en cocina siempre que sea posible; si hace falta algo nuevo, te lo explicamos claro antes de empezar.
Hacemos pedidos de prueba contigo antes de abrir al público precisamente para evitar sorpresas. Si algo falla después, hablas directo con quien te ha montado la web, el mismo día.